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#LaColumna: La rifa del avión y la venta de tamales

#LaColumna: La rifa del avión y la venta de tamales

07 de Feb del 2020, Hermosillo, Sonora

Por Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio 

Finalmente la broma se convirtió en algo oficinal: el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó la rifa del avión presidencial a través de la Lotería Nacional.

Un sorteo algo peculiar, pues se rifa un premio que no se entregará al ganador, ya que en cambio habrá una bolsa de 100 premios de 20 millones de pesos cada uno, equivalente al valor del avión.  

Sabemos que en la rifa del avión presidencial ofrecerán 6 millones de "cachitos" a 500 pesos cada uno, con el objetivo de obtener 3 mil millones de pesos para disimular la ineptitud del gobierno que prometió venderlo, y no pudo.

Pero bueno, hagamos una analogía escolar para dimensionar la extravagancia, la desproporción y el autoengaño:

La rifa del avión presidencial nos hace descender a lo que ocurre en las escuelas públicas –y privadas- de cualquier estado.

Particularmente a las recurridas actividades que organizan y promueven los padres de familia en apoyo a las escuelas, resolviendo necesidades que, en teoría, serían obligación exclusiva de las autoridades educativas.

Para una actividad promedio, vamos a ejemplificar con la venta de tamales, los padres acuerdan realizar una “aportación voluntaria” que cubra los gastos de elaboración del producto, además de la insustituible cuota mensual, también “voluntaria”.

Los mismos padres, claro, siempre bajo la rigurosa supervisión de los docentes y directores, se encargan de elaborar o mandar a hacer los tamales que venderán en una festividad agendada o emergente.

Una vez listos los tamales, la sociedad de padres de familia elabora carnets que se venden ¡entre los mismos padres!, previo al evento en donde los padres familia se encargan de entregárselos unos a otros.

Un negocio redondo, con origen, aportación y consumo en los padres de familia de siempre que se mandan a hacer tamales para vendérselos ellos mismos.

Y en las escuelas privadas no es muy distinto, igual hacen kermeses y nos piden los regalos que van a rifar entre nosotros… y hasta nos cobran cover.

Todo en apoyo a la escuela y con el indiscutible argumento de que “es por el bien de nuestros hijos”.

¿Les suena? En lo del avión presidencial que ya pagamos o seguimos haciéndolo por medio de nuestros impuestos, nos recetan algo igual de absurdo y abusivo: como no lo pudieron vender, nos van a cargar a nosotros mismos –otra vez- su costo ¡y se lo va a volver a quedar el gobierno!

El espíritu es el mismo, hay un gran segmento ya resignado y a otros los tienen convencidos de que es la única forma de apoyar, supliendo una responsabilidad de las autoridades que encontraron la solución más cómoda para cumplir promesas y esconder ineptitudes.

Bueno, cuando menos en lo de los tamales nunca nadie nos engañó  y hay garantía de que a todos nos va tocar probarlos.   

La venta y compra de tamales es voluntaria y proporcionada, la rifa del avión es una imposición irracional, un ejercicio infantil sin un cachito de seriedad y profesionalismo.

Un método para timar al ciudadano que amenaza con instaurarse y en donde pagamos justos por pecadores.

En las escuelas nunca se dijo que el dinero alcanzaría si era bien administrado, se lo dejaban de robar o ya no gastaban en frivolidades “faraónicas”.

En las escuelas se venden tamales desde siempre, nadie se queja y el dinero sirve a una comunidad inocente y sin malicia.

Lo de la rifa del avión presidencial es una ocurrencia sacada de la manga, que sirve a un gobierno sobrevalorado y que defienden esos mismos que se carcajeaban de las pendejadas de Peña.

Aunque servirá también de referencia para saber cuánto vale la ignorancia, qué tanto cuesta el resentimiento y cuánto se cobra por devoción…

A 500 el cachito.

Gracias y hasta la próxima con el favor   de Dios.

Rodrigo Sotelo Mendívil

Director General Masmedio

Correo: rodrigosotelo@masmedio.com                                                                                                                              

Twitter: @masmedio 



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