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#LaColumna: Una campaña que no tiene forma, ni fondo

#LaColumna: Una campaña que no tiene forma, ni fondo

16 de Apr del 2021, Hermosillo, Sonora

Por Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio

Ernesto Gándara se afianza como el candidato de la campaña que cacha eventualidades, se detiene en pequeñeces y que carece de contenido apegado a la realidad política, electoral y económica de Sonora.

Lejos de llegar a ser el candidato de la reactivación, de la seguridad o de la salud, la del Borrego Gándara es una campaña que desde el inicio se ha basado en la superficialidad, muy frívola, dispersa, que no entusiasma y no genera confianza.

Y tenemos elementos, muchos más ejemplos que explican su estancamiento, aunque se enfurezcan aplaudidores, beneficiados y familiares, minimís o viejitos.

Hace unos días, el candidato de la Alianza Va por Sonora declaró en entrevista con mujeres que al ser abandonadas durante la pandemia, las escuelas están en condiciones paupérrimas, lo que requiere una inversión de 300 millones para acondicionarlas.

No solo es ingrato con la gobernadora que se ha ocupado de mantener los planteles en condiciones, de lo cual da cuenta periódicamente el secretario Víctor Guerrero; su dicho no se acompaña de ningún estudio o documento técnico que valide el diagnóstico y la proyección presupuestal.

Gándara siempre responde desde la ignorancia y el oportunismo, sin presentar algún plan que demuestre la seriedad de sus palabras.

En cuanto al Covid, mientras Alfonso Durazo aborda las necesidades del sector salud cuidando que las propuestas sean viables y puntuales, Gándara enreda y le saca la vuelta al tema con un sustanciosísimo “es momento de apresurar el paso”.

Habla de salas regionales para atender al enfermo, pero vuelve a olvidar transparentar cuántas serían, dónde se ubicarían y qué inversión se necesitaría.

Desde hace un par de semanas, al candidato Gándara le dio por recurrir al clásico cuento de la desbandada.

Es tan obsoleto y predecible en la gastada estrategia, que se lleva un puñado de columnistas adoradores a determinado municipio (Nogales o Cajeme, por ejemplo) y desde el lugar se anuncia y promueve “la incorporación de operadores de la campaña duracista”.

Intentan evidenciar a Celida López por la cantidad de simpatizantes que llevó a su registro para reelegirse (lo que habló de su fortaleza electoral), pero al día siguiente presumen, precisamente, la multitud de parejas que acompañaron a Ernesto en Ciudad Obregón.

Están tan limitados, que han vuelto todo un sistema de diferenciación el engrandecer minucias del oponente: un error gramatical, una referencia fuera de lugar en uno de tantos mítines, un comentario políticamente incorrecto en alguna entrevista o evento, etc.

Ni Alfonso Durazo imaginó que se la pondrían tan fácil, que se regocijarían en este tipo de simplezas improductivas. Pero ellos creen que hacen gracia, que así pueden sumar votos, hasta ponen al candidato Gándara a referirlos.

Lo nuevo es dramatizar las naturales manifestaciones de inconformidad morenista en regiones donde no se consideró a tal o cual candidato.

No se ven en el espejo, porque a diferencia de Morena donde hacen público el descontento, en la Alianza los resentimientos están sigilosamente guardados; pero habrán de desahogarse en su momento, a través de la inacción y el alejamiento del proyecto gandarista.

Los aliancistas menospreciados se están tragando una frustración del tamaño de su silencio.

¿Realmente creen que pueden ganarle a Morena colgándose de esas eventualidades propias de campaña? ¿No están conscientes de la penetración que mantiene Morena en los sectores más abandonados?

En recursos, humanos y económicos, ¿ya sintieron la solvencia que presenta el equipo de Alfonso Durazo hasta en el reparto de utilitarios?

¿Ernesto Gándara ha sido esa maravilla de candidato que atrae masas y que te convence de la conveniencia de su proyecto de gobierno?

¿Si esperan que Kitty Gutiérrez o Arturo Fernández, símbolos del privilegio, lleguen a la Cámara de Diputados?

Ellos representan la confirmación tácita que hacen desde la Alianza de que no han cambiado, que no les interesa entender estos nuevos tiempos.

En una próxima analizaremos las impericias de sus coordinadores, de sus “generales”, de sus operadores de café, los priistas Calafate… porque la familia es la que le hace más daño al candidato.

Gracias y hasta la próxima con el favor   de Dios.

Rodrigo Sotelo Mendívil

Director General Masmedio

Twitter: @masmedio

Correo: rodrigosotelo@masmedio.com / rodrigosotelo69@hotmail.com



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