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#LaColumna: Temporada de ocurrencias, distractores y sensibilidades

#LaColumna: Temporada de ocurrencias, distractores y sensibilidades

07 de May del 2018, Hermosillo, Sonora

Por Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio

Imposible sustraerse al debate que propició el periodista Ricardo Alemán, por sus distintas lecturas, repercusiones y similitudes a nivel local que lo vuelven un referente de polarización, violencia y susceptibilidades.

El hecho registrado en redes, y que significó un exceso indiscutible con merecidas consecuencias, es de sobra conocido.

Aquí, hubo un par de periodistas –o  tres- que lo explicaron como una mala interpretación de una simpleadvertencia” y como el “triunfo de López Obrador contra la libertad de expresión…”.

En reacción válida y entendible, la candidata Lilly Téllez señaló a los colegas sonorenses con la sugerencia de “tener en cuenta cuando los lean” estas singulares coincidencias y simpatías.

De inmediato, uno de los evidenciados se sintió atacado (¿?) e hizo un llamado a la Fiscalía Anticorrupción de Sonora para ejercer “mi derecho a denuncia a @LillyTellez por amenazar mi trabajo como periodista”.

Y todavía agregó: “Tomaré las medidas precisas para proteger mi persona, la de mi familia y mis bienes. No dejare (sic) de ser (sic) escribir) ante la amenaza!”.

El mundo al revés. La que sistemáticamente ha sido linchada –en sentido periodístico, se aclara- a partir de su decisión de sumarse a Morena (nos incluimos) es, precisamente, la señora Lilly Téllez. La objetividad obliga a la sensatez y a la reflexión.

No perdamos la caballerosidad y el enfoque: la ahora candidata a senadora es quien ya sobrevivió a un atentado en el ejercicio, precisamente, de esta nuestra profesión.

¿Qué ocurrirá cuando el colega mensajero lleve la denuncia a la Fiscalía Anticorrupción? ¿Ésta estará en todo su derecho a sentirse perseguida por el PRI Gobierno, verdad? ¡Agredida por su condición de opositora! ¿De qué se trata? ¿En qué se convertirá este proceso electoral?

Pongámonos serios.

La Señora Lilly Téllez nunca llamó al linchamiento, no dramaticen. La candidata se atrevió a dejar testimonio de una actuación que, a su juicio, es imprudente e inadecuada.

Se puede compartir o no su sentir, pero lo que no se puede intentar coartar la libertad que tiene Lilly Téllez para expresarse con respeto en redes sociales, y sobre el tema que más le convenga.

¿Por qué no aplaudir el valor-honestidad que muestra una mujer que toma riesgos y establece posiciones? ¿Por qué asignarnos el monopolio de la crítica y el de la libre expresión?

No se utilizan instituciones ni se desvían recursos si Seguridad Pública difunde la detención de un delincuente con camiseta de una candidata de Movimiento Ciudadano.

¿Por qué presentar a un presunto culpable con una camiseta de una candidata al Senado de la oposición?, preguntó otro colega en tuiter.

Pues, porque nunca será función de la autoridad policíaca cuidar la imagen de los partidos y hacerla de sastre con un guardarropa neutral para vestir apolíticamente a sus detenidos.

A la oposición que reclama no criminalizar a Leticia Cuesta, habría que pedirle no contribuir al daño de nuestras deterioradas instituciones de justicia y no lucrar con situaciones fortuitas, intrascendentes.

Aquí, en este espacio, hemos sido severos al examinar el trabajo del secretario Adolfo García Morales; pero no puede ser sano para la vida democrática y la participación ciudadana hacer escarnio de un tema rebatible, justificable y hasta trivial.

Esos mismos que ahora se desgarran, estamos seguros que serían los mismos que se estuvieran divirtiendo propagando la imagen –y los memes-, si la camiseta fuera de Maloro Acosta o algún otro candidato priista.

Si la violencia contamina cualquier mensaje, en algo también lo distorsiona la sensibilidad a flor de piel.

Ni sicarios, ni vedetismo.

Por ello resulta prudente llamar a la mesura y a la responsabilidad a Célida López, candidata de Morena en Hermosillo.

A Célida no la violentaron en la Universidad Kino, solo la chamaquearon. Pero no se le degradó por su condición de mujer u opositora.

A Célida López, la que se dice orgullosa de sus amigos en la cárcel, la exhibieron ingenua, vulnerable, agresiva. La pusieron a prueba, y no pasó.

Si ella se lleva y adjetiva con lo de "Patolandia" –lo cual compartimos, por cierto-, que no se asuste cuando le digan travesti y le recuerden sus complicidades padrecistas.

¿Imaginan una alcaldesa con esa mecha enfrentando crudos cuestionamientos, a toda hora y por toda vía, por los problemas que no va a poder resolver?

Veríamos darle continuidad a este último tramo municipal de ornato y desaciertos, que encabeza la arquitecta Angelina Muñoz Fernández.

Una alcaldesa de circunstancia, que en días pasados anunció que presentaría denuncia –contra quien resulte responsable- por los “señalamientos agresivos” hacia su persona que se difundieron en redes sociales.

Toda una ocurrencia que sí atenta contra las libertades.

Que atenta y distrae de lo importante: ¿Por qué no la hemos escuchado hablar de la muerte del joven Genaro en una celda de la Policía Municipal de Navojoa? ¿No le parece un aterrador espejo?

¡De eso tendríamos que estar discutiendo! ¿Cómo están y qué ha ocurrido-ocurre aquí en las comandancias de Hermosillo?

Ese silencio complaciente sinónimo de corrupción.    

Y otros sintiéndose ofendidos porque los descubren y les tocan sus intereses.

Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.

Rodrigo Sotelo Mendívil

Director General Masmedio

Correo: rodrigosotelo@masmedio.com                                                                                     

Twitter: @masmedio



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